Federalismo y Constitución: dolo en el poder
Martes, Septiembre 21st, 2010El abogado Dr. Marcos Guillermo Acuña Vedoya, presento luego de casi 15 años de trabajo e investigación “Dolo en el poder” su primer libro. Con el convite vinieron dos preguntas simples que tienen múltiples y disímiles repuestas: “porque somos como somos” y “porque estamos como estamos”. Quise conocer algo más y pregunte al autor que significaba el título y cual era el contenido, respondiendo:”trata sobre el substrato cultural, que explica por qué somos como somos Y de los hechos de nuestra existencia en comunidad que se pueden cambiar para vivir bien, todos”. Alberto Solari al presentarlo remarcó ” lo esencial del libro es el reclamo por la puesta en vigencia del FEDERALISMO real y no declamado como hasta ahora. También por la falta de seguridad y estabilidad jurídica, dado que se cambian las condiciones y leyes permanentemente, lo que atenta contra la INVERSION, tan necesaria para que el país crezca. Es por otra parte una severa crítica contra la corrupción y finalmente, un medular análisis respecto de lo injusto y retardatario de nuestro sistema tributario”. El libro abre al lector con una cita bíblica: “Todo reino dividido, en si mismo, corre a la ruina, y ninguna ciudad o casa dividida contra si misma se sostendrá (Mateo 12, 25). Acuña agrega “aún cuando esta división (entre federales y unitarios) no viniera directamente de nosotros, sino de nuestros antepasados, se mantendrá viva, mientras permanezcamos divididos”, rematando con un proverbio romano “no dura lo que no se sostiene sobre sus propios pies”. A poco de andar, en la introducción, encontramos que “el político argentino es como el hechicero, conoce de la política solamente en su aspecto práctico, no analiza los principios políticos que son base de su accionar (como los principios de la Constitución) ni adecua moralmente los medios a los fines (el bienestar común). El único finque se propone el político es apoderarse del poder para servirse a si mismo…” No soy crítico en página de literatura. Tampoco me atraen las presentaciones de un libro en sociedad. Un libro es bueno, atrae, nos gusta, da placer, es frío o cálido, técnico o barroco, de fácil lectura, con lenguaje claro y sencillo.
Posiblemente por los años que la profesión de técnico bibliotecario me permitió seleccionar, clasificar, leer y asistir a las presentaciones de nuevas obras. “Dolo en el poder” tiene el sabor agridulce de la historia, atrae con sus citas de sucesos conocidos o ignorados por el lector, carece de términos rebuscados y lleva a un rápido desplazamiento en cada uno de sus capítulos donde constitución, federalismo, responsabilidad civil y ciudadanía son constantes para entender un proceso donde estamos comprometidos y somos parte. Nuestra América precolombina se suman a las leyes, la cultura, la corrupción, corrientes migratorias, influencias y aportes de países extracontinentales, la distribución del poder, la sociedad colonial, los cambios en la sociedad y la economía, la revolución francesa y los episodios revolucionarios americanistas, el federalismo se analizan en constreñida amplitud. Están presentes las bases alberdianas y los proyectos políticos nacionales, los principios nutrientes de soberanía, factores que llevan a las formas, estructura e institucionalización del poder, sistemas de gobierno y de estado. Se expone la Constitución federal como ley fundamental y principio jurídico de la nación y los poderes (delegados y reservados) que surgen de su texto y se afirman en el preámbulo. El remate no es otro que una introducción al sistema económico e impositivo, su distribución y cargas al ciudadano. Acuña expresa en su amena charla de presentación de “Dolo…”, que era un “encuentro de amigos” para hablar y señalar las contradicciones “mirando hacia atrás” en un trabajo donde sigue investigando y descubriendo. Posiciona y ubica a José Gervasio Artigas e interpreta a la confederación y al federalismo. No olvida a San Martín y Bolívar y su proyecto de una Patria grande, una América sin fronteras. Quedan flotando preguntas. Nadie las formula. Magnicidio, partidos políticos, corrupción, poderes extraordinarios, poder y gobierno, la política, el bicentenario, el significado de nación. Concluye su medida exposición ( si breve, y sencilla y además clara, dos veces buena) señalando que la preparación del libro fue un trabajo alucinante (no dudamos y tampoco lo discutimos) “Hace años que violamos la constitución” arroja sin piedad a un auditorio integrado por profesionales del derecho, contadores, empresarios y amigos, alguno de ellos que no disimulan su juventud, para hablar de la libertad, los derechos y las garantías aprendiendo y respetando la ley primera y mayor de todo país, su Constitución.
Escribe Alejandro Guerrero Bernabey – periodista (asgbernabey@gmail.com)





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