Archive for Mayo, 2010

A los odontólogos

Lunes, Mayo 17th, 2010

Charla informal con odontólogos.  Existía una crítica, desde el principio. Para el día del médico hubo en esta columna una nota, para los dentistas jamás. Se hablo que pocos  conocen la actividad. Que hace falta educación e información. Alguien señalo que los dentistas no son magos. “Todos creen que somos magos. Las personas pasan años y años sin ir al dentista y después pretenden que en una hora le solucionen los problemas. ¡Señores, los dentistas, no hacemos milagros! El sacamuelas .Jorge Cabral pregunto, mirándome fijo “¿a quien se le ocurriría ir a una nutricionista con 30 kilos de sobrepeso, esperando con un día de dieta recuperar el peso alcanzado en diez años de buenas mesas y postres …?”

Un tordo, Hugo Pissani, ya alejado del consultorio,  reflexionó “hay que soportar la ignorancia en temas de salud dental no solo de la población, sino también de los profesionales de la salud, que no comprenden el verdadero trabajo del odontólogo” Hugo, no olvidó su época de locutor en Buenos Aires y Posadas recordando un texto de publicidad “qué lindo que están tus dientes, le dijo la luna al sol y el sol le respondió sonriente. Me los cuido con …” mencionando la marca que aquí seria un chivo.

Otro, Gabriel  Cabral reiterando una vieja e incumplida promesa del lechoncito al horno o de un carpincho al asador, añadió “aguantamos eternamente la frase “odio a los dentista, todos ellos  hacen sufrir”.

Surgieron nombres y especialidades. Recuerdos de los años del torno a pedal y del sillón de peluquero

Se hicieron nombres, entre muchos, como los de Hugo Giuliani, Roque Tabares, Inés Dalla Crocce, Néstor Fernández (A.del Valle),Jorge Espinoza (2 de Mayo),Mario Enrique Rodríguez, Wanderley Xicatti (Alem) y los obereños Juan Carlos Kempsky, Daniel Iurinie y Aníbal Santander.

“Somos los que debemos soportar, luego de atender a un paciente con un absceso submucoso, drenar, dar antibióticos y citarlo a un nuevo control, salga y a la pregunta de “¿Cómo de te fue?” responda:”más o menos. No me hizo casi nada…”. Alguna vez vio a un paciente reclamar porque el médico lo miro, le dio una receta, cobro la consulta y lo mando a casa..”

Uno, expresó: ”un pedazo de alambre de acero y una pinza, Ennio Lujan, te deja una mandibula como nueva ”. Para conversar sobre  historia, o leyendas misionera y radio en 11 metros Ramón Delgado Cano. Charla amena con Arnoldo Aníbal Santa Cruz. La calidez y experiencia, con el recuerdo de Víctor Ramón Gorostiza o Luis Ginés Zarza Machuca. La amistad sin límites de Carlitos Villalba en Iguazú

“Luego de una sesión de enseñanza técnica de cepillado e higiene bucal, el paciente sale por la puerta y dice “me cobra, me dice como tengo que cepillarme y no me hace nada”. Alguna vez vieron o sintieron un reclamo a una persona  porque se le paga a un profesor para enseñar.  ¿El valor del conocimiento que entrega un odontólogo es menor que el que entrega un docente? Si enseñar es hacer nada, porque existen los colegios pagados..”

“Nadie pregunta porque el médico pidió un montón de estudios y exámenes para extraer un lunar o un parto. Sin embargo los dentistas soportan a veces los reclamos por los estudios necesarios antes de realizar una extracción. Si no, pregunta a un médico o al mecánico de tu auto, y menos al electricista”

La jabonería  estaba en el centro. Allí se hablaba de política y se arreglaba el país con Roberto Aníbal Romero y Mariano Díaz. Una sesión podía ser larga y con la boca abierta. A ellos se sumaba Tury Monaca que ponía su cuota de radioaficionado, promotor del primer Festival de Litoral y socio de LT4.

“Todos creen que somos millonarios. Que cobramos caro. Suponen que tenemos abultadas cuentas. Pero nosotros preguntamos: ¿entraron alguna vez a una tienda de artículos dentales? El cemento, composites, fresas, anestésicos, vasos, bolsas de esterilización, mascarillas, guantes, instrumental,  no se regalan, se pagan.”

“ Además de todo eso, esta la salud del odontólogo.  A veces se contagian infecciones respiratorias, otras, las mas comunes junto al desgaste físico, los problemas de columna, visión o audición sin contar la artritis…”

NOOOO. El dentista no hace daño, el odontólogo repara el daño. No provoca dolor, La boca sana no duele. Es la gente que se lastima , que no se cuida, y luego culpa al dentista. El fácil culpar a quienes quieren reparar un daño y quieren cobrar su trabajo. Como lo hace el médico, el maestro, el plomero, el mecánico, los periodistas…

Si saben quien regala su trabajo, avisen..

Casi olvido. No pida turno para el 3 de octubre, es el Día del Odontólogo, el día Latinoamericano de la Odontología.

Y el Día de la Salud Bucal. Un consejo, tampoco pida para el 4…

Escribió utilizando textos de un dentista amigo, abriendo la boca, y sin decir agua va.

Por Alejandro Guerrero Bernabey –periodista- (asgbernabey@gmail.com)

Conocimos Villa Obtusa, lo que se sabe, se sabe, lo que no, se anticipa

Viernes, Mayo 7th, 2010

La primera referencia la dio Don Estratón, tucumano, jubilado ferroviario, que me acerco una historia de Villa Obtusa. Lo conocí en uno de los bares de la terminal de micros de Posadas. Relató sobre los fantasmas del supermercado chino de ese curioso pueblo protegido por la  enorme Cruz de Santa Ana. Concluyó con un “son fantasías”. Y vino la historia. Estratón, aquella medianoche de viernes, cruzo la plaza alambrada y dejando atrás los molinetes siguió por una calle lateral. Fue cuando la vio. La tuvo muchas cuadras atrás. El apuraba el paso y la mujer de blanco, apuraba, siempre atrás. Cuando llego a su vivienda, le costo colocar la llave en la puerta..Tenía miedo, temblaba y la boca seca. La mujer de blanco se acerco y cuando estuvo a su lado solo dijo “don Estratón, no se asuste soy yo, le enfermera de la sala, salí tarde y tenia miedo de caminar sola y usted casi volaba…”

Trate de encontrar Villa Obtusa. La busque en catastro y nada. Lo hice en la guia de ciudades, pueblos y parajes del correo, y tampoco. Recorrí los pueblos de la zona y nada. Todos parecidos pero nada iguales. Los datos disponibles pocos. Está al pie del cerro Santa Ana, a 10 km .de la ruta 12. Un pueblo típico misionero, con su gente de nombres curiosos (doña Culebrina Fonseca dama de fé, consagrada, que cotiza en bolsa); las historias domésticas; el cura párroco Don Hilarión Correa ( arquero del equipo parroquial Arranca tocos ) ; el intendente Porcelano Trancatti, ( cura y alcalde de partidos opositores); el jefe del destacamento Cabo Prudencial Piñeyro y el director de la escuela Amancio Villanueva. Las historias pueblerinas, simples, pegadizas, recordaron a “Don Camilo” de Giovanni Guareschi.

En la búsqueda recorrí historias del catastro municipal y ocurrió que Luis Angel Larraburu me acerco su libro “Pueblo fantasma” próximo a aparecer, un homenaje al bicentenario. No la ubique en el mapa, pero conocí su intendente, al párroco, a los notables del pueblo, sus fantasmas, y camine sus calles. Con un colega del decano, y acompañado por Larra, compartí horas en el club social (debo decir que tuve que pagar los gastos de la reunión, todos miraron hacia otro lado) Encontré una curiosidad, el desafío de vecinos con un columnista (JA) de un diario de Posadas, a escribir sobre fantasmas.

Al abrir el libro una carta de lector. Un tal Candido Rabanil Medina escribe al autor de “historias poco creíbles” haciendo consideraciones sobre Villa Obtusa, su particular y destacado “vecindario”. Expresa que esta localidad es cercana al Cerro Santa Ana y que las historias “son verídicas”. Señala cierto “sarcasmo” en el autor, a quien “aconseja” investigar la veracidad de los hechos de un “orgulloso” pueblo del sur misionero “un pueblo fantástico que nos enorgullece con su mas de 600 habitantes!”. Allí desliza aquella recordada frase ” pinte nuestra aldea y estará pintando el mundo”. La repuesta es una invitación al final del libro, a conocer el paraje, su magia, el encanto y el misterio del lugar y ser parte de la historia.

La nueva publicación de Luis Angel Larraburu acerca a un mundo de fantasía en  un pueblo misionero. Lenguaje sencillo como en todos sus libros de historias creíbles imaginadas (¿imaginadas, poco creíbles…?) a la sombra de la enorme cruz del cerro. Sencillez que lleva al lector a devorar páginas y tratar de encontrar donde esta Villa Obtusa, cerca de Santa Ana, a un paso de Loreto, próxima a Cerro Azul, Andrade, Villa Bonita, pero con las características urbanas de Bonplad,

Las historias y personajes pueden ser imaginación del autor pero, en cada una de ellas el lector tratara de identificar una disfrazada o escondida historia real de Misiones (¿lo supongo o estoy en lo cierto?). Larraburu lo niega. Pero, cada cuento, pareciera ser producto del abundante anecdotario, una  crónica casi poco creíble del camino recorrido por el autor, Recuerda las historias “reales” del Juez Terán de Jujuy o aquellas de Juan Carlos Dávalos y o las del periodista jujeño Raúl Galán

Luis Angel Larraburu, tiene 64 años y muchos oficios. Fue oficial de Gendarmería Nacional (Escuadrón 9 Oberá, E.38 Río Mayo, el E.14 Las Palmas, unidades de Campo de Mayo, la Escuela Superior de G.N., y la IV Agrupación Misiones). Larra tiene mas de 25 libros editados, títulos que lo ponen en un camino destacado entre los escritores misioneros. Cuando le pregunté sus placeres me respondió “las mujeres, pegarle a mi mujer, viajar en colectivo para conocer el planeta desde abajo, pegarle a mi mujer, y mis nietos” Ameno charlista, sus  conferencias pecan de amenas y cortas. A ello sumo que desde hace casi dos años,  los jueves cuenta cuentos por televisión.

Larraburu, desliza al final de su libro “si usted no logra llegar a Vlla Obtusa, será tal vez porque sus casas, sus calles y su gente no son nada mas que fantasmas que viven solo en la imaginación del autor.”

Escribe Alejandro Guerrero Bernabey – periodista (asgbernabey@gmail.com)



Template Monster Blog is proudly powered by WordPress, Web Design by Template Monster