Archive for Abril, 2010

Los cuadros del Palacio del Mate

Domingo, Abril 25th, 2010

Década del 60, época difícil para Argentina. Una medianoche las emisoras de radios y televisión emitían el anuncio que todos conocían. Marchas castrenses y un comunicado militar. Clásico anuncio de un nuevo golpe de estado. Había caído otro gobierno democrático. Posadas entonces solo tenía dos emisoras LT4 privada y LT17,  oficial, y no había televisión abierta. Solo un pequeño canal de cable propiedad de un olvidado pionero de la televisión, Elias Colmillot, ex oficial de policía y vinculado estrechamente a la primera emisora de radio comercial del país.

En el cambio de gobierno no  faltaron las anécdotas y las reubicaciones o reacomodamientos. Todo era cuestión de amistad y de “conocidos”.El radicalismo cerraba un ciclo. Entre las historias simples, la de un periodista, hombre de prensa,  noticieros radiales y corresponsal de un diario porteño al que el depuesto gobernador Mario Losada no le permitió,  puntapié bien ubicado,  ingresar a su despacho en el momento que entregaba el gobierno a un  jefe militar. También se cuenta que en las primeras horas algunos periodistas, ante la indecisión del jefe de RI 30, designaron a la madrugada al interventor federal, apurados por los reclamos de los medios gráficos, radios y agencias de noticias de Buenos Aires (a las 3 de esa noche faltaba solo el nombre de quien sería el jefe militar en Misiones)

Reestructurado el gobierno provincial se desgnó Intendente Municipal de Posadas al Capitán Marcos Acuña. En la Dirección de Cultura de la Municipalidad se nombro a un artista de primer nivel, músico, pintor, escultor , poeta y escritor; Lucas Braulio Areco.

Areco utilizo sus relaciones con artistas plásticos de Buenos Aires para lograr donaciones de obras para el Palacio del Mate, elegante lugar en un edificio de dos plantas sobre calle Rivadavia, en el centro de Posadas. El Palacio, fue idea de creadores o imagineros como él,  René Broussuau y Juan De Dios Mena entre otros. El contacto directo para las donaciones eran dos pintores de Buenos Aires, Luis Arenaza y Mila Bravo Aguilar.

Sin apuros, con contactos , relaciones , amistades , grupos de artes , talleres y escuelas de pintura, se lograron importantes donaciones de obras entre las no faltaban un Quinquela Martín , Castagnino, o algunas de las de firmas argentinas participantes de la Bienal de San Pablo o del Instituto Di Tella. Cada escuela , cada corriente o estilo estaba representado con un cuadro grande o chico, pero estaba. Areco  soñaba convertir al Palacio de Mate en un museo de bellas artes, donde ya estaban los murales y una colección  de tallas de Juan De Dios Mena. Esta,  la tercera en el mundo del famoso escultor chaqueño, todas las piezas de un alto valor económico ( La mayor colección y la más completa, está en Resistencia en el Fogón de los Arrieros , la segunda en Posadas y la tercera en Rusia ) No sería igual pero Don Lucas no dejaba de pensar en algo parecido al Fogón, club privado,  taller de artes, estudio , pinacoteca, museo de curiosidades, centro cultural y lugar de reuniones de artistas y “snob”.  Juan de Dios Mena, los hermanos Aldo y Efraín  Boglietti , el médico Alberto Torres , la profesora Hilda Torres Varela , el historiador Guido Miranda, entre otros fueron en la década del 50 impulsores del Fogón, incluso con el famoso perro Fernando. El Fogón y los “fogoneros” no eran por aquellos años digerido con placer por algunos sectores gobernantes o de la iglesia. Pero esto es otra historia.

La idea de Areco se concretó. Los cuadros llegaron a Posadas en cajones transportados sin cargo, por Aerolíneas Argentinas y ALA (Aerotransportes Litoral Argentino). Personalmente el Director de Cultura, con algunos empleados municipales desembalaron las obras , y se fue armando su exhibición.

El sueño de Areco quedó trunco. Cambiaron los gobiernos, cambiaron los intendentes, cambiaron los directores de Cultura Municipal.  El piano de cola con la firma de Albeniz desapareció del Palacio, con rumbo a un nuevo domicilio como se perdieron varias de las obras enviadas por Arenaza. Algunos funcionarios las eligieron para su despacho y luego para sus hogares, otras fueron a parar a la residencia del gobernador, algunas se recuperaron otras solamente se perdieron. La pinacoteca del Palacio del Mate quedó con algunas obras menos. Ocurrió como sucedió con la desaparecida talla de Juan de Dios Mena, que no dejo rastros y nadie aclaró el episodio, …”y se perdió, nomá”.

Los murales fueron dañados por la humedad, la falta de cuidado o la negligencia de algunos funcionarios. En ese lugar posadeño comenzó (nada más que el comienzo…) una biblioteca de escritores misioneros.

Se extravió también el listado de las obras enviadas. Pero esto es otra historia…como decía Chiquito Sánchez Ratti en su columna por LT4 : “Cosas de Misiones , la hermosa…”

Esta nota fue redactada por un colega, Antón Pelek, y estuvo “censurada” o guardada en una parrilla o entre papeles de apuntes. Quizás alguien aconsejo no publicar…

Escribe Alejandro Guerrero Bernabey –periodista ( asgbernabey@gmail.com)

Aquí se aprende a defender la Patria…

Viernes, Abril 16th, 2010

Recordando a la maestra que me enseño a escribir la generadora mamá… (más…)

“Jamás se puede decir no”…

Lunes, Abril 12th, 2010

Manos pequeñas y suaves, deformadas. Manos que cuando apretaban las tuyas era probable sentir su enorme corazón.  Rostro de muñeca con los ojos del tiempo y sonrisa contagiosa. Era diferente , pero no distinta. Casi se podría afirmar era un cascabel. Nació un 8 de agosto de 1966. Pocos la conocieron enojada. Con broncas acumuladas por días y días encerradas en una silla de ruedas. Tremendamente fumadora, uno de sus escasos placeres. Cuando sentía deseos de escribir llamaba a quien tuviera cerca y dictaba sus poesías o sus cartas. No la escuche quejarse a pesar de tener un cuerpo maltrecho ( hace pocos días su mamá María Esther conteniendo lagrimones recordó sus pocas protestas ) Tenía sus preferencias musicales , sus programas de radio preferidos y sus locutores. Le agradaba la política, donde estaba perfectamente definida, tanto que mantuvo correspondencia con un político argentino. En esas poesías que guardo, rescatadas de uno de sus varios cuadernos y en sus apuntes, encontré esta que muestra su carácter

Llueve en mi alma porque estoy indecisa

Llueve en mi alma porque no soy feliz

Llueve en mi alma porque mi recuerdo esta en crisis

Llueve en mi alma porque estoy sin ti

Llueve en mi alma porque me voy a ir de un lugar que quiero mucho

Llueve en mi alma porque no se si soy justa o injusta

Llueve en mi alma porque mi vida esta frustrada

Llueve en mi alma porque no se que hacer con mi vida

Llueve en mi alma porque tú no estas aquí

Llueve en mi alma porque Dios, creo, que no está  conmigo

Llueve en mi alma porque el amor  está  fuera de mi vida

Deportista en juegos para discapacitados, la encontré  en alguna ocasión, en una de las canchas del viejo  Rowing participando de olimpiadas provinciales. Siempre con la sonrisa a flor de piel. Roberto Carlos durante una actuación en el Anfiteatro “Manuel A. Ramírez” le dedico un tema y no me sorprendió cuando Julio Iglesias le regalo su tema preferido, sino que al iniciar el recital, le dedico palabras y la invitó al escenario.

El Presidente de la Nación recibía aquel mediodía los honores de fuerzas militares rodeado por un enjambre de funcionarios, legisladores, periodistas mientras la gente trataba de acercarse intentando romper la seguridad. Carlos Menem la vio en su silla de ruedas, acompañada como siempre por su madre y dejando de lado el protocolo se acercó, como siempre lo hacía, no solo a  saludarla sino a breve diálogo entre amigos de “hace tiempo”.

Tenía “un algo” , otros dicen “ángel” que la hacia diferente o distinta. Pocos conocen  sus poesías. Pocos leyeron sus cuadernos . Tuve el privilegio que me permitieran leer cada uno de esos pequeños poemas. La noche que la SADEM (Sociedad Argentina de Escritores de Misiones) inauguró “El rincón de los poetas” en el Paseo Bosseti, un locutor leyó uno de esos poemas. Pero lamentablemente aquella poseía no quedo grabada en una cerámica en ese tramo del paseo. Esta en el sonido del viento o en de la lluvia. En el espíritu vagabundo de una muchacha sensible, dulce, cariñosa, amante de la vida y de pequeños placeres que se regalaba a pesar de todo.

Alejandra en aquel agosto había cumplido 35 años. Encontró la ansiada paz, después de semanas de sufrimiento el 12 de noviembre del 200l. Era la mayor de dos hermanos Tulio Javier y Marcela Carolina , quienes le regalaron sobrinos, a quienes amaba. Tenía, por el  esfuerzo y dedicación de docentes de una escuela especial 6to grado primario. Y cinco años de francés. Era hija del matrimonio de María Esther y Alfredo Lastretti

Hace ocho años que ya no es habitual ver a su mamá, empujando su silla de ruedas en las recorridas diarias por el centro de la ciudad. Tampoco vimos a su papá, Alfredo conduciendo su vehículo especial para discapacitados  en  los viajes a Ituzaingó o los traslados a diferentes lugares la ciudad o con toda la familia haciendo turismo.

Puppy dejó de ser alguien particular en un encuentro y quedo en el recuerdo de quienes la conocieron o en sus poemas. Esta en el cariño de quienes la sintieron amiga y en la fe que dejo en muchos su “ nunca digas , no puedo”.

Escribe Alejandro Guerrero Bernabey , periodista (asgbernabey@gmail.com)



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