Cómo preparar un mate
Martes, Agosto 11th, 2009De redacciones, poetas y un amargo…
Revisando archivos encontré esta poesía sobre el ritual de preparar un buen mate. Esto, tiene el consejo de un veterano periodista, dentro del agitado mundo de una redacción. En otras palabras, mientras “vuelan” las noticias y se reciben despachos para redactar (en la cocina), uno de los técnicos (Vallejos) ocupado en mantener los sistemas de comunicación (en las redacciones no existían en aquellos años celulares o Internet) era espectador del movimiento que generaba cada periodista…
Vallejos: prepara el mate, compadre.
Mira el día a través de los ventanales.
Ni una nubecilla opaca el abril.
No sé, pero me siento hoy con ganas
de aconsejarle algo a alguien.
Es como si uno estuviera posado en el estribo
Que da comienzo a un largo y muy rumboso viaje..
Aquel periodista, con la mochila llena de recuerdos, cansado de transitar redacciones de diarios y agencias de noticias y ser cronista de cuanta guerra o movimiento revolucionario se dieran en el mundo, sin dejar de lado, festivales de cine , reuniones de políticos o mentideros, estaba , cuando lo conocí, rendido al alcohol y a la miseria. Mendigo y linyera entre amigos que trataban de recuperarlo. Stress y alcohol eran compañeros, en el rumbo de las noticias. Muchos periodistas siguen un día cualquiera este camino, a veces sin regreso. Es el premio o la distinción de hacer noticias. Alcohol y stress. Hace falta un cable a tierra. Para otros es una esposa, la compañera que pone el hombro cuando se avecina un derrumbe. Otros, muchos, superan las caída. O son más fuertes.
Vallejos, prepara el mate, y si prefieres
Deja todo en mis manos y perdona
que te aconseje algo
sobre Misiones, la yerba, el mate…
Los guaraníes atribuían a la “caa”, mal llamada yerba mate, técnicamente “ilex paraguarienses”, poderes excitantes y tónicos de carácter mágico. Pero el “vicio de matear” necesita un recipiente o calabaza, donde se colocara yerba con o sin palos, según el gusto del dueño del mate, que observará un ritual antes de colocar la bombilla.
Será el tiempo del mate montado o espumoso, con azúcar o amargo, según la costumbre. Los “yuyitos” a veces ayudan al sabor y a la salud. El agua debe estar caliente, sin cloro, no hervida y es exigencia que la yerba no se queme.
Vallejos…
Ante todo, invoca al duende de la guarda
cuando vas a iniciar esa tarea.
Eso es todo. Siento no poder transmitirte
la sutileza de cuerda de violín bien afinado
que debe regir cada actitud y cada gesto
de quien cebando mate está…
La palabra mate es la castellanización del vocablo quichua “mati” que significa recipiente para beber el mate y que se aplica a la pequeña calabaza. Fruto seco de la “lagenaria vulgaris”, planta rastrera que crece en el continente americano. Mate sustituyó a “caaingua” que según lingüistas significa “recipiente para el agua de la yerba” ( caa : yerba ; i: agua ; gua : recipiente ) El misionero Sanchez Labrador señala que “los indios guaranies y otra gente, dibujan bellamente las calabazas que llaman “cainguá” o “mates” en que se bebe la yerba del Paraguay o té del sud”
Gracias por este primero, está excelente.
La pequeña vasija manifiesta
que no estás distraído, que hay magia,
pulso, calibración, logaritmia, cosmografía
en tu disposición de brujo de esta tierra
cumpliendo el ritual del monte,
acercándote a la siempre inédita
poesía de la tierra.
Mate en el Perú es sinónimo de calabaza, mientras que en Río de la Plata se designa a la variedad utilizada para cebar mate. Si la calabaza es chata, es “mate galleta” utilizado para el mate amargo. Cuando es alargado con forma de pera, se lo denomina “poro” apreciado para el mate dulce. Cuando esta seleccionado del extremo superior de una calabaza grande, se llama “porongo, común en el nordeste y sur de Brasil.
Muy bien, ya te he enseñado a cebar mate:
El duende tutelar emerge del vapor y trepa
por la bombilla de oro ( digamos ).

La palabra “mate” es la designación de todo recipiente utilizado para cebar mate, sin tenerse en cuenta el material que lo constituye y que sufrió cambios desde la llegada de los colonizadores. Para los materos de ley, la calabaza es irremplazable. No se puede profanar un rito y las costumbres. La humilde calabaza no pasa de moda y para disimular su humildad, se la pinta, burila, graba, adorna con cuero, esterillas u otros materiales fruto del ingenio y la artesanía. En los últimos años al mate de guampa, sucedieron los mates de maderas duras de naranjo o algarrobo torneadas o talladas. Las calabazas suelen estar forrada con el tejido de los órganos de algún animal como escroto de toro o ternero, la vejiga de oveja, cerdo o buche de gallina o pavo. De alli viene aquello de mate “embuchado” o “retobado”
Quizás me vaya, ahora si. Si.
Por los despeñaderos del destino.
Como siempre, o como nunca.
Hasta luego, Vallejos,
y muchas gracias
Anton Pelek – Periodista ( antonpelek@hotmail.com)
Poesía El mate – Mario Nestoroff (periodista Diario Clarín – corresponsal de guerra)
Bibliografía: Historia de yerba y mate – Leonor Slavsky y Gladis Ceresole

Estas palabras son tan solo una parte de una plegaria que comienza con “Señor – le dije. Sin duda tienes razón. No corresponde a tu majestad someterte a mis consignas”, plegaria que leí varias veces. No es un intercambio mágico ni una transacción. Comprender que es un camino silencioso que lleva al hombre a la practica del amor, la forma más alta de oración silenciosa.
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